La “paguita”, Roger Español y el Tsunami

(Traducción del artículo orginal publicado en catalàn).

<<Paguita>>: sueldo que se consigue mediante la maniobra y la falta de escrúpulos. Normalmente utilizado en política para describir acciones que sólo obedecen al objetivo de obtener un rendimiento económico.

Por Albano Dante Fachin

Ayer hice un tuit diciendo que votaría por Roger Español -el activista que el 1-O perdió un ojo por un pelotazo de la Policia Nacional Española- al Senado y esto desencadenó una ola de críticas: “Albano está buscando una silla“, “¿Estás buscando una paguita?“, “Albano se ha integrado a JxC y apoya a la derecha”… Nada nuevo y nada importante. Nada nuevo porque el pim-pam-pum forma parte de las batallitas de Twitter. Nada importante porque con las cosas que están pasando en nuestro país y en nuestro mundo, lo que le pase a una persona concreta da lo mismo y no osaría robarle tiempo al lector con mis batallitas. Dicen que aquí “hay que venir llorado” y el que no aguante carros y carretas, que se aparte. Tengo que decir que me muero de ganas de apartarme y escribir columnas sobre cosas que me hacen feliz, como los gatos, Pink Floyd o la etimología. Pero no puedo. Creo que la ola de críticas recibidas por anunciar mi voto a Roger Español confirma que no es una batallita más sino que tiene profundas implicaciones políticas que nos afectan a todos. Y por eso me pongo a escribir. Lo haré en tres partes.

1) La “paguita”

El argumento de la “paguita” es profundamente reaccionario. Quim Arrufat hace unos días escribía:

“La creencia de que todo se mueve por sueldos o mafias nos libera de todo esfuerzo de comprensión de cualquier cosa (…) De esto hay en todas las casas pero es la base del fascismo” .

La “paguita” es el término preferido en la política catalana para hundir a cualquier rival ideológico. Si este hace, dice o argumenta algo que no gusta, “la paguita” es la explicación. Cuando dejé Podemos/Comunes, la “paguita”. Cuando dije que había que hacer un Frente Unitario, la “paguita”. Cuando digo que votaré Roger Español, la “paguita”. Y funciona. ¿Como no va a funcionar en un mundo donde tantas cosas terribles se han hecho por la “paguita”? Desde Judas hasta las “155 monedas de plata” de Rufián, los casos son incontables. A pesar de ello, no lo doy por perdido y si hay que hablar de “paguitas”, hablemos. Paguitas rechazadas que puedo documentar si alguien me pidiera pruebas:

· “Paguita” del 21D: ERC nos ofrece a Ángels M. Castells y a mí dos puestos de salida en la lista por Barcelona. Agradecemos el ofrecimiento y lo rechazamos, renunciando a la “paguita” de diputados que ahora -casi dos años más tarde- nos habría reportado 113.104 € a cada uno. En vez de eso Ángeles y yo hicimos campaña de la mano de Marta Rovira, Carmen Forcadell y el resto de compañeros y compañeras de ERC. Obviamente, pagándonos el desplazamiento de nuestro bolsillo.

· La “No-paguita” del 21D con la CUP: hubo gente que dijo que no llegamos a un acuerdo con la CUP pare el 21D porque, naturalmente, “Albano quería paguita”. Sería un negociador infame si mi relación con la CUP se hubiera roto por falta de paguita. Entonces, ¿como se explica que no me dieron “paguita” pero luego me pasara la campaña recorriendo el país haciendo actos con la CUP? ¿no me dieron “paguita”? Pues ahora hago campaña para vosotros de nuevo pagándome el transporte de mi bolsillo.

· “Paguita” del 28A: A punto de convocarse las elecciones del 28A, recibo otra oferta de ERC: un lugar de salida en el Senado. Oriol Junqueras lo ve bien. Agradezco la oferta y la confianza, pero declino. También declina mi compañera, Marta Sibina, a quien se le ofrece un puesto de salida en el Congreso. Esto habría reportado a nuestro erario una “paguita” de unos 45.000 € en seis meses. En vez de coger “paguita” segura preferimos ser consecuentes y nos presentamos con el Front Republica.

· “Paguita” del 10N: Viendo que el Frente Unitario que proponemos no llegará a buen puerto, Laura Borràs propone mi participación en la lista de JXC en lugar de salida. Agradezco la oferta y la confianza y declino. Si la legislatura próxima durara cuatro años, en términos de “paguita”, la renuncia supone unos 260.000 € (viajes aparte).

Epa, ya lo he dicho. Como dije -y lo tengo todo documentado-, me he hartado de rechazar “paguitas”. Pero resulta que ayer digo que votaré por Roger Español y personas de todo el arco ideológico me dicen no sé qué de la “paguita”. Me lo dicen, incluso, militantes de partidos que ingresan cada año millones de euros en subvenciones y que colocan cientos de cargos de confianza (a dedo) en las instituciones para cobrar “paguitas” de 70.000 al año que pagamos entre todos. Podría callarme, aguantar, y escribir sobre mis gatos, Pink Floyd o etimología. Pero el argumento de la “paguita” puede caer sobre cualquiera en cualquier momento y hay que mantenerlo a raya. Porque como dice Quim Arrufat, “es la base del fascismo”.

2) Roger Español, el convergente.

La segunda cuestión tiene nombre propio -Roger Español- pero de nuevo, creo que nos afecta a todos y a todas. No hice mas que decir que votaría por Roger al Senado y la respuesta ha sido automática: “¡Mira! Ahora va a votar a la derecha catalana”, “Ahora se va con los convergentes a ver si le dan paguita”, “De criticar a CiU por la corrupción a ir de su manita”. En primer lugar hay que decir que todo ello no sorprende cuando esta lectura proviene de la izquierda españolista: hace muchos años que dicen que si “la burguesía catalana”, que si “Puchol” y que si “el procés es cosa de los ricos”. Y lo dicen sin despeinarse mientras gobiernan comunidades y ayuntamientos con el PSOE del GAL y la corrupción sistémica. Pero lo que si me sorprendió, es que este argumento ( “Albano se va con Convergencia”) viniera de personas con larga militancia en la izquierda independentista. ¿De verdad compañeros?
Desde el abrazo de David Fernández a Artur Mas hasta votar presidente a Puigdemont y aprobarle los presupuestos ha llovido demasiado para que hoy se diga que alguien es “convergente” por votar a favor de Roger Español en el Senado, ¿no creen? Y atención: yo fui de los que hace 6 años critiqué el abrazo de David. Fui de los que les costaba entender que la izquierda independentista hiciera presidente a un “convergente” como Carles Puigdemont. Incluso no vi claro (Angels sí) que la CUP aprobara los presupuestos neoliberales de JxS donde, por ejemplo, se sigue financiando el Opus Dei. Pero intento entender las contradicciones de los demás y esto ayuda a entender las propias. Y no puedo evitar examinar y pensar: ¿y si el abrazo de David con Mas, tener que tragarse Puigdemont presidente y haber votado los presupuestos de derechas de JxS eran pasos -difíciles- para poder llegar a la 1-O? ¿Y si, visto desde ahora, tuviéramos que reconsiderar críticas que hemos hecho e incluso agradecer a la izquierda independentista que asumiera la enorme dificultad que supone la contradicción? Yo lo hago porque creo que sin las contradicciones que ha tenido que tragar la izquierda independentista, nunca habríamos llegado a ver el 1-O.
Pero es justamente por eso que se me hace muy raro que quien desde un escaño ha votado presidentes convergentes, quien ha votado presupuestos convergentes ahora acuse de “convergente” a alguien que con su voto el domingo 10N irá a votar a Roger Español. ¿Really George?

No os quiero convencer que votéis por Roger, ¿pero de verdad el análisis es “si votas Roger Español eres un convergente”? Primera cuestión: el voto en el Senado es la única oportunidad que tenemos de votar en unas listas abiertas, es decir, votar personas más allá de siglas. Si JxC le ha ofrecido un puesto a Roger Español, votaré Roger Español. Si le hubiera ofrecido ERC o la CUP, votaría Roger Español. En segundo lugar, aquí hay un debate muy de fondo que no puedo abordar en un articulito como este, pero: si votar Roger Español es ser un “convergente”, ¿como es que pocos minutos después de conocerse la noticia, los convergentes (los de verdad) no salieron a aplaudir la candidatura de Roger? (“Malestar en PDECat por la elección de Roger Español como candidato al Senado”). ¡Joder! Por una vez que quiero votar un “convergente” como Roger Español, los convergentes no están contentos. Aquí están pasando cosas complejas que algunos no pueden (o peor: no quieren) analizar. De nuevo Quim Arrufat: “La creencia de que todo se mueve por sueldos libera de todo esfuerzo de comprensión de cualquier cosa”. Segunda cuestión: que si JxC es de derechas o que si en JxC hay gente de derechas. Es obvio que sí y por eso me costó mucho entender cómo la izquierda anticapitalista independentista les votó presidente y presupuestos. Por eso me costó entender que ERC lleve tres legislaturas gobernando con ellos la Generalitat. (Insisto: los mismos que gobiernan con JxC, los mismos que le dieron la presidencia y aprobaron los presupuestos, me dicen “convergente” por votar en favor de Roger Español). Pero sí, allí hay gente de derechas y difícilmente me puedo imaginar pactando un plan de gobierno con ellos. Ahora la pregunta que dejo sobre la mesa es la siguiente: ¿de verdad la izquierda anticapitalista independentista cree que en el Senado español (una extensión del régimen monárquico posfranquista) se pueden hacer políticas de izquierdas? Lo digo porque si el problema de votar a Roger Español es porque “JxC es de derechas” lo que se está diciendo es que hay un voto “de izquierdas” para el Senado y, con ello, reconocen implícitamente a esta institución posfranquista, reaccionaria y neoliberal. ¿De verdad votar Roger Español en una lista abierta en el Senado es motivo suficiente para acusar de “convergente” y de “paguita” a gente con las que se han compartido militancias, campañas y solidaridades mutuas? ¿De verdad se hacen estas acusaciones por apoyar un escaño en un Senado que, como mucho, sirve para enviar un mensaje simbólico como el de Roger? ¿De verdad el voto a Roger nos otorga un “suspendido” en el examen de la pureza de izquierdas? ¿Queremos que Roger se quede en casa y hacerlo ir a cenas solidarias por toda la eternidad pero no lo podemos enviar al Senado? ¿Por qué tanto problema cuando nunca en la vida nos hemos preocupado acerca de quienes son los senadores? ¿Por que tanto problema cuando nunca en la vida hemos dicho nada acerca de cómo gente que tiene como único mérito el ser obediente al partido se apalanca durante años en los escaños del Senado sin hacer nada? La verdad es que no acabo de entender tanta preocupación con Roger en el Senado. Yo tengo tres cosas claras: 1) Quien quiera hacer “políticas de izquierdas” en el Senado español o se ha vuelto loco o hace trampas. 2) Si el Senado puede servir para que los que quieren negar el 1-O (cada día, en la tele vemos a Ana Rosa, Ferreras y Susanna Griso diciendo que “no fué nada, no os hagais las víctimas que el 1-O solo fuerón 2”) tengan que ver a Roger en el Senado, ya será útil su presencia. 3) El Senado no sirve para nada. Lo único que puede hacer es aprobar el 155 de turno y sé que Roger no pulsará nunca este botón. ¿De verdad que es esto lo que nos ha de dividir? De momento veo con perplejidad como gente de la izquierda indepe y Crónica Global hacen el mismo análisis: “Albano vota Convergencia”. ¿Caeremos en esta trampa? Lo digo porque lo creo firmemente: estamos cayendo en la trampa y el montaje más bien diseñado por el Estado desde hace tiempo. Más punzante que todas las detenciones, las manipulaciones y las represiones: la trampa de convocar sus elecciones y que nosotros aceptando su marco, nos apuñalemos entre nosotros. Así que para terminar, abro el tercer y último punto de este artículo:

3) ¿Tsunami o un charco de agua sucia?

Y, a raíz de ello, la tercera cuestión: Creo que puede ser bueno que las fuerzas soberanistas obtengan un buen resultado el 10N. Por eso iré a firmar el aval para que la CUP se pueda presentar, por eso votaré por Roger Español y por eso seguiré la campaña de cerca. Pero si no vemos el fondo de la cuestión, no importará lo que votemos. En España no se teme que el 10N ERC saque 16 diputados en vez de 15. A España no le da miedo que JXC tenga un senador de más o de menos. Incluso puede aceptar que haya uno o dos diputados de la CUP. Lo que no se puede permitir de ninguna manera el Estado español, lo que no puede soportar su régimen autoritario, es que nos volvamos a encontrar en las calles como hicimos el 1-O y el 3-O. El Estado español no tuvo miedo de las declaraciones en el Parlamento, ni tuvo miedo de JxS, de la CUP o de las mociones aprobadas a lo largo de la pasada legislatura. Lo que de verdad hizo tambalear hasta el trono a Felipe VI fueron millones de personas en la calle, unidas desde la diferencia pero conscientes de que ante el imperio había que cerrar filas. No me cansaré de repetirlo: las urnas las defendimos juntos, codo con codo, el militante de la CUP con el señor que votó Pujol durante toda la vida. Las cajas de resistencia contra la represión las llenaron desde los jóvenes militantes de La Forja o de las JERC hasta el pequeño empresario “convergente” de nuestro pueblo. Contradicciones todas pero conciencia del momento de parte de todos. El 1-O nadie preguntó si se votaba a ERC, JXC, la CUP o los Comunes. Tampoco se preguntó si se votaba SI o se votaba NO. Y el 3-O salimos masivamente a la calle, como nunca lo habíamos hecho y el Régimen tuvo miedo. Y como lo tenemos que volver a hacer, quizás nos valdría no caer en las trampas sembradas por el Estado. Porque dentro de pocos días es muy probable que nos digan que Jordi Cuixart verá crecer a sus hijos desde una prisión, que se perderá durante catorce años cenas, cumpleaños, cuidados y los abrazos de antes de ir a dormir. Probablemente tendremos que salir a las calles porque nos dirán que Carme Forcadell, Oriol Junqueras, Jordi Turull, Dolors Bassa, Raül Romeva, Josep Rull, Jordi Sánchez y Joaquim Forn serán duramente castigados por haber puesto unas urnas, ir a una mani o hacer tuits. ¿De verdad que a pocos días de ser puestos a prueba como sociedad democrática nos acusaremos de “paguita”, de “convergentes” o de “traidores”? Si es así, felicidades en nombre de Felipe VI.

Estoy dispuesto a aceptar que quizás el 10N me equivoco votando a Roger. Estoy dispuesto a aceptar que tal vez el Frente Unitario no era tan buena idea como creía. Estoy dispuesto incluso a entender la incomprensión que puede manifestar cierta gente con la que he compartido muchas luchas. Pero a las puertas de un Tsunami Democràtic donde deberíamos encontrarnos todos, lo que no deberíamos encontrar nunca es la mirada corta del desprecio, de las posiciones sectarias y de las acusaciones baratas. Si no fuéramos capaces de evitar esto, en vez de Tsunami tendremos un charco de agua sucia donde nos ahogarán a todos y a todas, votemos lo que votemos. Y eso no nos lo podemos permitir. Por mi parte, allí estaré. Y si encuentro a mi lado a los de la “paguita” y a los de “eres un convergente”, haré todo lo que esté en mi alcance para mirar por encima de eso y luchar juntos.

 

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out /  Canvia )

Google photo

Esteu comentant fent servir el compte Google. Log Out /  Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out /  Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out /  Canvia )

S'està connectant a %s